{"id":323,"date":"2022-02-09T15:27:05","date_gmt":"2022-02-09T18:27:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.fundacionurunday.org\/lae\/?page_id=323"},"modified":"2022-03-02T13:09:02","modified_gmt":"2022-03-02T16:09:02","slug":"capitulo-12-la-semilla-de-la-ciudad-de-las-esculturas","status":"publish","type":"page","link":"http:\/\/www.fundacionurunday.org\/lae\/capitulo-12-la-semilla-de-la-ciudad-de-las-esculturas\/","title":{"rendered":"Cap\u00edtulo 12 &#8211; La Semilla de la Ciudad de las Esculturas"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row css_animation=&#8221;&#8221; row_type=&#8221;row&#8221; use_row_as_full_screen_section=&#8221;no&#8221; type=&#8221;full_width&#8221; angled_section=&#8221;no&#8221; text_align=&#8221;left&#8221; background_image_as_pattern=&#8221;without_pattern&#8221;][vc_column offset=&#8221;vc_hidden-sm vc_hidden-xs&#8221;][vc_empty_space height=&#8221;50px&#8221;][vc_row_inner row_type=&#8221;row&#8221; type=&#8221;grid&#8221; text_align=&#8221;left&#8221; css_animation=&#8221;&#8221;][vc_column_inner width=&#8221;2\/3&#8243;][vc_single_image image=&#8221;324&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; qode_css_animation=&#8221;element_from_fade&#8221; transition_delay=&#8221;1&#8243;][vc_empty_space][vc_column_text]<\/p>\n<h2>La Semilla de la Ciudad de las Esculturas.<\/h2>\n<p>[\/vc_column_text][vc_column_text]<span style=\"color: #999999; font-family: Lato; font-size: 12px;\">10 de Febrero, 2022 | Cap\u00edtulo 12<\/span>[\/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text]<em><span style=\"font-size: 18px; background-color: #000000; color: #ffffff; padding-left: 10px; padding-right: 10px;\">Por Marcelo Nieto<\/span><\/em>[\/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text el_class=&#8221;parrafo&#8221;]<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">La llegada de los hermanos Boglietti a Resistencia, es el preludio de una experiencia original: la de una ciudad convertida en un museo escult\u00f3rico al aire libre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">\u00bfSe habr\u00e1n imaginado estos rosarinos que a ocho d\u00e9cadas de su siembra habr\u00edan m\u00e1s de 700 esculturas en el espacio p\u00fablico, y con un vigoroso empuje para seguir creciendo la cifra?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Tal vez, porque fueron visionarios, adelantados. Y en esas noches de charla en el Fog\u00f3n de los Arrieros entre lentos tragos del \u00e1spero whisky, Aldo Boglietti, su hermano y cofrades masticaban la idea de embellecer la ciudad con jardines y esculturas en el espacio p\u00fablico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">\u00bfPor qu\u00e9 no prosper\u00f3 la idea de una Resistencia \u201cenjardinada\u201d ?, tema de reflexi\u00f3n que nos lleva a pensar por qu\u00e9 \u00e9sta no es La ciudad de las Lagunas, que seg\u00fan Carlos Primo Piacentini sumaban 70 cuando llegan los inmigrantes a San Fernando y ya tan s\u00f3lo eran 29 en la contemporaneidad del historiador.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Pero la vocaci\u00f3n de diseminar esculturas y murales fue un hecho tan robustecido que hoy lleva por ep\u00edteto: Capital de las esculturas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Era atrevido avisorar una \u201cciudad bella\u201d en esa Resistencia ya entrada al siglo XX, polvorienta y calurosa, chata y pueblerina capital de un Territorio Nacional del Chaco, pero con condiciones pr\u00f3digas y estrat\u00e9gicas; en el transcurso de una migraci\u00f3n intelectual, art\u00edstica, profesional, acad\u00e9mica, emprendedora y aventurera que desembarcaba. Entre ellos, Aldo y Efra\u00edn.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Aldo naci\u00f3 en Rosario, el 20 de agosto de 1908 y a los 29 a\u00f1os lleg\u00f3 a Resistencia. Su inclinaci\u00f3n por la cultura lo acerc\u00f3 a la Pe\u00f1a de los Bagres, esa mesa en el bodeg\u00f3n Chanta 4 que era convite hospitalario para hablar de arte, ciencia y asuntos mundanos; y se lo encuentra m\u00e1s tarde en el Ateneo del Chaco, entidad no estatal que foment\u00f3 por m\u00e1s de 20 a\u00f1os \u201ctodas las altas manifestaciones del esp\u00edritu\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Con el amigo Juan de Dios Mena, su hermano Efra\u00edn y otros cercanos y semejantes, abri\u00f3 en Brown 188 &#8220;El Fog\u00f3n de los Arrieros\u201d. Era su casa, de puertas abiertas recibiendo a artistas y bohemios, que impuso la tertulia de los martes con caf\u00e9 gratis, que fue la cita obligada a la salida de conferencia, exposici\u00f3n o recital organizada por el Ateneo para compartir un ambiente conversador, fraterno y nutritivo, de conciencia y creaci\u00f3n. Por eso fue tambi\u00e9n taller de artistas y el arte se fue apoderando de la casa, que qued\u00f3 chica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Es entonces que Aldo le conf\u00edo al arquitecto Humberto Mascheroni la construcci\u00f3n de un nuevo fog\u00f3n, en Brown 350. La edificaci\u00f3n de pureza modernista lecorbusiana no perdi\u00f3 su esencia de fog\u00f3n, sino que la perfeccion\u00f3, la expandi\u00f3.<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][vc_empty_space][vc_single_image image=&#8221;325&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; qode_css_animation=&#8221;element_from_fade&#8221;][vc_column_text]<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: 14px;\">Fachada del nuevo Fog\u00f3n de los Arrieros que refleja el concepto de puertas abiertas, amplios ventanales y un jard\u00edn delantero que se funde con el espacio p\u00fablico, borrando el l\u00edmite de lo \u00edntimo y lo p\u00fablico. Domina el frente el mural de venecitas \u201cMano abierta de la amistad\u201d, de Julio Vanzo.<br \/>\nFoto Gentileza Fundaci\u00f3n Fog\u00f3n de los Arrieros<\/span><\/em><\/p>\n<p>[\/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text el_class=&#8221;parrafo&#8221;]<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Ser\u00eda ingrato olvidar \u2013respecto a la construcci\u00f3n espiritual del lugar- a la compa\u00f1era de Aldo, Hilda Torres Varela, de una tradicional familia resistenciana, doctora en Letras de la Universidad de la Sorbona a quien le fuera concedida la Orden de Caballero en las Letras y las Artes del Gobierno de Francia; perceptiva y sensible al arte, una alta intelectual. No podr\u00eda ser otra mujer para nuestro dandy. No podr\u00eda ser otra la musa para esta casa acumulativa de obra, pasaje incesante de gente interesante o famosa, verdaderas personalidades del mundo contempor\u00e1neo, artistas, pensadores, escritores consagrados. El fog\u00f3n era recipiente de fiestas, celebraciones, muestras, charlas y hasta, incluso, sala funeraria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Siempre se impone una dificultad para definir qu\u00e9 es el Fog\u00f3n: \u00bfmuseo, casa, espacio cultural? Es definitivamente un aleph donde conviven objetos curiosos, colecciones, libros y arte. \u201cUsted puede visitarlo en el desorden que desee\u201d, reza la invitaci\u00f3n. El aparente desorden es m\u00e1s bien orden din\u00e1mico. En la apabullante acumulaci\u00f3n hay personalidad: una armadura de samurai, cartas de Sartre, guantes de Carlos Monz\u00f3n, colecciones de tazas, un bot\u00f3n del corpi\u00f1o de Rita Hayworth, una casaca firmada por Diego Maradona, un colmillo de elefante, una h\u00e9lice de un avi\u00f3n que vol\u00f3 Jean Mermoz, un cheque firmado por Carlos Gardel, un surtidor de YPF y hasta el cementerio propio denominado Colonia Salsipuedes. \u2013por iniciar una numeraci\u00f3n-.<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][vc_empty_space][vc_single_image image=&#8221;326&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; qode_css_animation=&#8221;element_from_fade&#8221;][vc_column_text]<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; text-align: center;\"><em>Una noche cualquiera. La dama es Ana Mar\u00eda Kedinger, el dandy es Aldo, y el que est\u00e1 en cuclillas, V\u00edctor Marchese junto a su escultura del perro Fernando realizada en vida del animal, y que devino monumento de la tumba perruna, en la vereda del fog\u00f3n. Foto Gentileza: Fundaci\u00f3n Fog\u00f3n de los Arrieros<\/em><\/p>\n<p>[\/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text el_class=&#8221;parrafo&#8221;]<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Una r\u00e1faga del patrimonio del Fog\u00f3n de los Arrieros puntualiza Hilda Torres Varela: \u201c\u2026mural de Urruch\u00faa, Vanzo, Marchese y Mons\u00e9gur. Paredes, escaleras y puertas pintadas por Capristo, Jonqu\u00ed\u00e9res, Grela, Gorrochategui, V\u00e1zquez, L\u00edbero Bad\u00edi, Bonome, Arranz, Fern\u00e1ndez Navarro o Brasc\u00f3. Dentro y fuera, y hasta en las terrazas tambi\u00e9n transformadas en jardines, conviven Noem\u00ed Gerstein, Lucio Fontana, Pettoruti, Erzia, P\u00e1ez Vilar\u00f3, Soldi, Severini, Castagnino, Uriarte, Gambartes, Pucciarelli Bigatti, Barrag\u00e1n, y muchos m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Y contin\u00faa con los ilustres visitantes dando un listado demoledor: \u201cEn este fog\u00f3n recalaron, entre muchos m\u00e1s, Jos\u00e9 Luis Romero, Pettoruti, C\u00f3rdova Iturburu, Nicol\u00e1s Guill\u00e9n, Petit de Murat, Carlos Ottolenghi, Haroldo Conti, Juan Antonio Solara, Jorge Romero Brest, Dami\u00e1n Bay\u00f3n, Marta Lynch\u201d (\u2026) \u201cEs el fog\u00f3n que conocieron y en ocasiones hasta habitaron, entre otros, Paco Aguilar, Pablo Rojas Paz, Alfredo Varela, Luis Jim\u00e9nez de As\u00faa, Stefan Erzia, Le\u00f3n Felipe, Aquiles Badi, Arturo Barea, Rafael Alberti, Nicanor Zabaleta, Francisco Romero, Jos\u00e9 Babini, Andr\u00e9s Segovia. Enrique Molina, Ra\u00fal Gonz\u00e1lez Tu\u00f1\u00f3n, Witold Malcuzynski, Yehudi Menuhin, Marcel Marceau, Jorge Luis Borges, Lorenzo Dom\u00ednguez, y olvido a muchos\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">\u00c9se era el pasaje de gente del fog\u00f3n por aquellos d\u00edas. Un lujo para los resistencianos que pudieron absorber y compartir de aquellos esp\u00edritus bullentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">En esa cotidianeidad preguntamos a Aldo \u00bfNo es hora de simplemente disfrutar; no es acaso suficiente y satisfactorio lo logrado?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Sucede que el inquieto Aldo -y sus incondicionales-, comienza a madurar otro sue\u00f1o: transformar la fisonom\u00eda de la ciudad, convertirla en un parque de jardines y obras de arte.<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text el_class=&#8221;parrafo&#8221;]<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\"><em>Contenidos: Virgina Quirelli<\/em><\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\"><em>Arte: Brian Ariel Dufek<\/em><\/p>\n<p>[\/vc_column_text][vc_empty_space height=&#8221;40px&#8221;][\/vc_column_inner][vc_column_inner width=&#8221;1\/3&#8243;][vc_widget_sidebar sidebar_id=&#8221;Menu Capitulos&#8221;][\/vc_column_inner][\/vc_row_inner][\/vc_column][\/vc_row][vc_row css_animation=&#8221;&#8221; row_type=&#8221;row&#8221; use_row_as_full_screen_section=&#8221;no&#8221; type=&#8221;full_width&#8221; angled_section=&#8221;no&#8221; text_align=&#8221;left&#8221; background_image_as_pattern=&#8221;without_pattern&#8221;][vc_column offset=&#8221;vc_hidden-lg vc_hidden-md&#8221; css=&#8221;.vc_custom_1644431447697{padding-right: 10% !important;padding-left: 10% !important;}&#8221;][vc_empty_space height=&#8221;50px&#8221;][vc_row_inner row_type=&#8221;row&#8221; type=&#8221;grid&#8221; text_align=&#8221;left&#8221; css_animation=&#8221;&#8221;][vc_column_inner width=&#8221;2\/3&#8243;][vc_single_image image=&#8221;324&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; qode_css_animation=&#8221;element_from_fade&#8221; transition_delay=&#8221;1&#8243;][vc_empty_space][vc_column_text]<\/p>\n<h2>La Semilla de la Ciudad de las Esculturas.<\/h2>\n<p>[\/vc_column_text][vc_column_text]<span style=\"color: #999999; font-family: Lato; font-size: 12px;\">10 de Febrero, 2022 | Cap\u00edtulo 12<\/span>[\/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text]<em><span style=\"font-size: 18px; background-color: #000000; color: #ffffff; padding-left: 10px; padding-right: 10px;\">Por Marcelo Nieto<\/span><\/em>[\/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text el_class=&#8221;parrafo&#8221;]<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">La llegada de los hermanos Boglietti a Resistencia, es el preludio de una experiencia original: la de una ciudad convertida en un museo escult\u00f3rico al aire libre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">\u00bfSe habr\u00e1n imaginado estos rosarinos que a ocho d\u00e9cadas de su siembra habr\u00edan m\u00e1s de 700 esculturas en el espacio p\u00fablico, y con un vigoroso empuje para seguir creciendo la cifra?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Tal vez, porque fueron visionarios, adelantados. Y en esas noches de charla en el Fog\u00f3n de los Arrieros entre lentos tragos del \u00e1spero whisky, Aldo Boglietti, su hermano y cofrades masticaban la idea de embellecer la ciudad con jardines y esculturas en el espacio p\u00fablico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">\u00bfPor qu\u00e9 no prosper\u00f3 la idea de una Resistencia \u201cenjardinada\u201d ?, tema de reflexi\u00f3n que nos lleva a pensar por qu\u00e9 \u00e9sta no es La ciudad de las Lagunas, que seg\u00fan Carlos Primo Piacentini sumaban 70 cuando llegan los inmigrantes a San Fernando y ya tan s\u00f3lo eran 29 en la contemporaneidad del historiador.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Pero la vocaci\u00f3n de diseminar esculturas y murales fue un hecho tan robustecido que hoy lleva por ep\u00edteto: Capital de las esculturas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Era atrevido avisorar una \u201cciudad bella\u201d en esa Resistencia ya entrada al siglo XX, polvorienta y calurosa, chata y pueblerina capital de un Territorio Nacional del Chaco, pero con condiciones pr\u00f3digas y estrat\u00e9gicas; en el transcurso de una migraci\u00f3n intelectual, art\u00edstica, profesional, acad\u00e9mica, emprendedora y aventurera que desembarcaba. Entre ellos, Aldo y Efra\u00edn.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Aldo naci\u00f3 en Rosario, el 20 de agosto de 1908 y a los 29 a\u00f1os lleg\u00f3 a Resistencia. Su inclinaci\u00f3n por la cultura lo acerc\u00f3 a la Pe\u00f1a de los Bagres, esa mesa en el bodeg\u00f3n Chanta 4 que era convite hospitalario para hablar de arte, ciencia y asuntos mundanos; y se lo encuentra m\u00e1s tarde en el Ateneo del Chaco, entidad no estatal que foment\u00f3 por m\u00e1s de 20 a\u00f1os \u201ctodas las altas manifestaciones del esp\u00edritu\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Con el amigo Juan de Dios Mena, su hermano Efra\u00edn y otros cercanos y semejantes, abri\u00f3 en Brown 188 &#8220;El Fog\u00f3n de los Arrieros\u201d. Era su casa, de puertas abiertas recibiendo a artistas y bohemios, que impuso la tertulia de los martes con caf\u00e9 gratis, que fue la cita obligada a la salida de conferencia, exposici\u00f3n o recital organizada por el Ateneo para compartir un ambiente conversador, fraterno y nutritivo, de conciencia y creaci\u00f3n. Por eso fue tambi\u00e9n taller de artistas y el arte se fue apoderando de la casa, que qued\u00f3 chica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Es entonces que Aldo le conf\u00edo al arquitecto Humberto Mascheroni la construcci\u00f3n de un nuevo fog\u00f3n, en Brown 350. La edificaci\u00f3n de pureza modernista lecorbusiana no perdi\u00f3 su esencia de fog\u00f3n, sino que la perfeccion\u00f3, la expandi\u00f3.<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][vc_empty_space][vc_single_image image=&#8221;325&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; qode_css_animation=&#8221;element_from_fade&#8221;][vc_column_text]<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: 14px;\">Fachada del nuevo Fog\u00f3n de los Arrieros que refleja el concepto de puertas abiertas, amplios ventanales y un jard\u00edn delantero que se funde con el espacio p\u00fablico, borrando el l\u00edmite de lo \u00edntimo y lo p\u00fablico. Domina el frente el mural de venecitas \u201cMano abierta de la amistad\u201d, de Julio Vanzo.<br \/>\nFoto Gentileza Fundaci\u00f3n Fog\u00f3n de los Arrieros<\/span><\/em><\/p>\n<p>[\/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text el_class=&#8221;parrafo&#8221;]<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Ser\u00eda ingrato olvidar \u2013respecto a la construcci\u00f3n espiritual del lugar- a la compa\u00f1era de Aldo, Hilda Torres Varela, de una tradicional familia resistenciana, doctora en Letras de la Universidad de la Sorbona a quien le fuera concedida la Orden de Caballero en las Letras y las Artes del Gobierno de Francia; perceptiva y sensible al arte, una alta intelectual. No podr\u00eda ser otra mujer para nuestro dandy. No podr\u00eda ser otra la musa para esta casa acumulativa de obra, pasaje incesante de gente interesante o famosa, verdaderas personalidades del mundo contempor\u00e1neo, artistas, pensadores, escritores consagrados. El fog\u00f3n era recipiente de fiestas, celebraciones, muestras, charlas y hasta, incluso, sala funeraria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Siempre se impone una dificultad para definir qu\u00e9 es el Fog\u00f3n: \u00bfmuseo, casa, espacio cultural? Es definitivamente un aleph donde conviven objetos curiosos, colecciones, libros y arte. \u201cUsted puede visitarlo en el desorden que desee\u201d, reza la invitaci\u00f3n. El aparente desorden es m\u00e1s bien orden din\u00e1mico. En la apabullante acumulaci\u00f3n hay personalidad: una armadura de samurai, cartas de Sartre, guantes de Carlos Monz\u00f3n, colecciones de tazas, un bot\u00f3n del corpi\u00f1o de Rita Hayworth, una casaca firmada por Diego Maradona, un colmillo de elefante, una h\u00e9lice de un avi\u00f3n que vol\u00f3 Jean Mermoz, un cheque firmado por Carlos Gardel, un surtidor de YPF y hasta el cementerio propio denominado Colonia Salsipuedes. \u2013por iniciar una numeraci\u00f3n-.<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][vc_empty_space][vc_single_image image=&#8221;326&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; qode_css_animation=&#8221;element_from_fade&#8221;][vc_column_text]<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; text-align: center;\"><em>Una noche cualquiera. La dama es Ana Mar\u00eda Kedinger, el dandy es Aldo, y el que est\u00e1 en cuclillas, V\u00edctor Marchese junto a su escultura del perro Fernando realizada en vida del animal, y que devino monumento de la tumba perruna, en la vereda del fog\u00f3n. Foto Gentileza: Fundaci\u00f3n Fog\u00f3n de los Arrieros<\/em><\/p>\n<p>[\/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text el_class=&#8221;parrafo&#8221;]<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Una r\u00e1faga del patrimonio del Fog\u00f3n de los Arrieros puntualiza Hilda Torres Varela: \u201c\u2026mural de Urruch\u00faa, Vanzo, Marchese y Mons\u00e9gur. Paredes, escaleras y puertas pintadas por Capristo, Jonqu\u00ed\u00e9res, Grela, Gorrochategui, V\u00e1zquez, L\u00edbero Bad\u00edi, Bonome, Arranz, Fern\u00e1ndez Navarro o Brasc\u00f3. Dentro y fuera, y hasta en las terrazas tambi\u00e9n transformadas en jardines, conviven Noem\u00ed Gerstein, Lucio Fontana, Pettoruti, Erzia, P\u00e1ez Vilar\u00f3, Soldi, Severini, Castagnino, Uriarte, Gambartes, Pucciarelli Bigatti, Barrag\u00e1n, y muchos m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Y contin\u00faa con los ilustres visitantes dando un listado demoledor: \u201cEn este fog\u00f3n recalaron, entre muchos m\u00e1s, Jos\u00e9 Luis Romero, Pettoruti, C\u00f3rdova Iturburu, Nicol\u00e1s Guill\u00e9n, Petit de Murat, Carlos Ottolenghi, Haroldo Conti, Juan Antonio Solara, Jorge Romero Brest, Dami\u00e1n Bay\u00f3n, Marta Lynch\u201d (\u2026) \u201cEs el fog\u00f3n que conocieron y en ocasiones hasta habitaron, entre otros, Paco Aguilar, Pablo Rojas Paz, Alfredo Varela, Luis Jim\u00e9nez de As\u00faa, Stefan Erzia, Le\u00f3n Felipe, Aquiles Badi, Arturo Barea, Rafael Alberti, Nicanor Zabaleta, Francisco Romero, Jos\u00e9 Babini, Andr\u00e9s Segovia. Enrique Molina, Ra\u00fal Gonz\u00e1lez Tu\u00f1\u00f3n, Witold Malcuzynski, Yehudi Menuhin, Marcel Marceau, Jorge Luis Borges, Lorenzo Dom\u00ednguez, y olvido a muchos\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">\u00c9se era el pasaje de gente del fog\u00f3n por aquellos d\u00edas. Un lujo para los resistencianos que pudieron absorber y compartir de aquellos esp\u00edritus bullentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">En esa cotidianeidad preguntamos a Aldo \u00bfNo es hora de simplemente disfrutar; no es acaso suficiente y satisfactorio lo logrado?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\">Sucede que el inquieto Aldo -y sus incondicionales-, comienza a madurar otro sue\u00f1o: transformar la fisonom\u00eda de la ciudad, convertirla en un parque de jardines y obras de arte.<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text el_class=&#8221;parrafo&#8221;]<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\"><em>Contenidos: Virgina Quirelli<\/em><\/p>\n<p style=\"font-size: 18px;\"><em>Arte: Brian Ariel Dufek<\/em><\/p>\n<p>[\/vc_column_text][vc_empty_space height=&#8221;40px&#8221;][\/vc_column_inner][vc_column_inner width=&#8221;1\/3&#8243;][vc_widget_sidebar sidebar_id=&#8221;Menu Capitulos&#8221;][\/vc_column_inner][\/vc_row_inner][\/vc_column][\/vc_row][vc_row css_animation=&#8221;&#8221; row_type=&#8221;row&#8221; use_row_as_full_screen_section=&#8221;no&#8221; type=&#8221;full_width&#8221; angled_section=&#8221;no&#8221; text_align=&#8221;left&#8221; background_image_as_pattern=&#8221;without_pattern&#8221;][vc_column][vc_empty_space height=&#8221;120px&#8221;][vc_single_image image=&#8221;112&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; qode_css_animation=&#8221;&#8221;][vc_empty_space height=&#8221;60px&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row css_animation=&#8221;&#8221; row_type=&#8221;row&#8221; use_row_as_full_screen_section=&#8221;no&#8221; type=&#8221;full_width&#8221; angled_section=&#8221;no&#8221; text_align=&#8221;left&#8221; background_image_as_pattern=&#8221;without_pattern&#8221;][vc_column offset=&#8221;vc_hidden-sm vc_hidden-xs&#8221;][vc_empty_space height=&#8221;50px&#8221;][vc_row_inner row_type=&#8221;row&#8221; type=&#8221;grid&#8221; text_align=&#8221;left&#8221; css_animation=&#8221;&#8221;][vc_column_inner width=&#8221;2\/3&#8243;][vc_single_image image=&#8221;324&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; qode_css_animation=&#8221;element_from_fade&#8221; transition_delay=&#8221;1&#8243;][vc_empty_space][vc_column_text] La Semilla de la Ciudad de las Esculturas. [\/vc_column_text][vc_column_text]10 de Febrero, 2022 | Cap\u00edtulo 12[\/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text]Por Marcelo Nieto[\/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text el_class=&#8221;parrafo&#8221;] La llegada de los hermanos Boglietti a&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"full_width.php","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-323","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.fundacionurunday.org\/lae\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/323","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.fundacionurunday.org\/lae\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.fundacionurunday.org\/lae\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.fundacionurunday.org\/lae\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.fundacionurunday.org\/lae\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=323"}],"version-history":[{"count":9,"href":"http:\/\/www.fundacionurunday.org\/lae\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/323\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":352,"href":"http:\/\/www.fundacionurunday.org\/lae\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/323\/revisions\/352"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.fundacionurunday.org\/lae\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=323"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}